
Tu rodilla no es el problema. El problema es adónde va la fuerza.
Con cada paso, con cada escalón, cada vez que te levantas de una silla, tu cuerpo hace pasar una fuerza enorme por un solo punto diminuto, justo debajo de la rótula.
Un solo punto. Del tamaño de una moneda de un euro.
Las rodilleras de siempre envuelven toda la articulación. Reparten la presión por todas partes y no la concentran en ningún sitio.
No es una rodillera. Es más pequeña. Y es a propósito.
Una rodillera envuelve toda la articulación en neopreno esperando que con eso baste. Es como vendarte todo el brazo cuando solo te has cortado un dedo.
Nuestra cinta rotuliana hace una sola cosa: aprieta justo en el punto donde se concentra la fuerza y la reparte.
Imagina una puerta que roza y se atasca. Puedes engrasar las bisagras, lijar el borde o empujar cada vez para cerrarla. O puedes enderezar el marco, y la puerta se abre sin ningún esfuerzo.
Nuestra cinta endereza el marco.
Se queda justo donde la pones.
El defecto número 1 de todas las cintas de rodilla del mercado: se resbalan.
Haciendo zancadas. Corriendo. En un simple paseo hasta la panadería. Pasas más tiempo recolocándola que llevándola puesta.
Nuestra almohadilla de silicona se agarra a la piel y se queda fija en su sitio. Hay quien la ha llevado una carrera de 10 km entera, y quien ha hecho cuatro días de senderismo por caminos embarrados.
No se ha movido ni un milímetro.
Llévala 10 horas. Olvídate de que la llevas.
La mayoría de las rodilleras convierten tu pierna en una sauna en menos de 30 minutos. «Me compré una rodillera y me la quité al cabo de una hora porque me chorreaba la pierna». ¿Te suena?
Nuestra cinta usa un tejido que deja pasar el aire. Sin sudor. Sin picores. Sin irritación.
Llévala debajo del pantalón. Debajo de unas mallas. Con calcetines de deporte. Nadie notará que la llevas. Pero tu rodilla sí.
Preguntas frecuentes
¿En qué se diferencia de una rodillera?
Una rodillera envuelve toda la articulación y lo comprime todo: limita el movimiento, da calor y no apunta al punto donde está el problema. Nuestra cinta aprieta en un punto concreto, el tendón rotuliano, y reparte la fuerza para aliviarlo.
Ya he probado rodilleras y nada me ha funcionado. ¿Por qué esta sí?
Porque esos productos no apuntaban al sitio correcto. Las mangas comprimen toda la rodilla y las rodilleras bloquean toda la articulación; ninguna de las dos va al tendón, que es donde se concentra la fuerza. Si no te funcionaron, no es que tu rodilla no tenga arreglo: es que tratabas el problema equivocado. Esta cinta va a ese punto exacto.
Parece muy pequeña. ¿De verdad funciona?
Nos lo dicen a menudo, y lo entendemos. Pero una tirita también es pequeña. Un bisturí es más pequeño que un mazo, y mucho más eficaz. El tamaño no es lo importante, la precisión sí. La cinta es pequeña porque solo tiene que actuar sobre un punto.
¿Me valdrá?
Sí. La cinta de velcro se ajusta a casi todas las piernas, finas, atléticas o más fuertes: contornos de unos 30 a 42 cm. Sin tabla de tallas: la rodeas, la ajustas y listo.
¿Se mueve cuando hago ejercicio?
No. La almohadilla de silicona se agarra a la piel y se queda fija. Hay quien la ha llevado una carrera de 10 km de principio a fin, y quien ha caminado cuatro días seguidos por senderos mojados y con barro.
¿Puedo llevarla todo el día?
Sí. El tejido transpirable evita el sudor, los picores y las molestias, incluso después de 10 horas. Llévala debajo del pantalón, de unas mallas o con calcetines de deporte.
¿Cómo sé si me la he puesto bien?
Tres pasos: localiza tu rótula, coloca la almohadilla dos dedos por debajo y ajusta la cinta firme, sin apretar de más. En 10 segundos está lista. Tienes los pasos detallados en «Cómo colocarla», más arriba.
¿Y si a mí no me funciona?
¿En el peor de los casos? Te devolvemos el importe completo durante 90 días, sin tener que justificarte. ¿En el mejor? Recuperas tus escaleras, tus paseos y tus fines de semana.
¿Cómo funcionan la devolución y el reembolso?
Sin problema. Tienes 90 días para devolverla y que te reembolsemos el importe completo, sin tener que justificarte. Solo tienes que escribirnos y nos encargamos del resto.